Friday, January 02, 2009

Palabras sobre el Calor y la Distancia


Quién dice que la proximidad
o la distancia sea una suerte
que esté impresa en los mapas…

Quién sabe si no hay una lejanía interminable
de siglos y de selvas
para llegar a esos labios que ahora rozan los tuyos
con un sabor amargo de dudas y secretos.

Podríamos decir tú y yo que estamos cerca
cuando nuestro silencio tiene un mismo ingrediente,
cuando nos envenena a los dos una vieja desazón.
Y se retuercen de idéntica manera
los frutos arrugados de nuestra ingenuidad.

Puede ser que tú vivas al final de la calle,
o más allá de interminables masas oceánicas.
Ese simple detalle no nos importa ahora…
Porque a tu verdadero hogar y al mío
se entra, tan sólo, cerrando bien los ojos.
Dos almas atormentadas que descienden
Vertiginosamente por su historia
asidas a las mismas palabras
a los mismos rayos rojos del último sol.

Sé que los dos esgrimimos las manos elevadas
como armas primitivas.
Por nuestras venas transitan palabras de la sangre
que endurecen la mente
(y que hacen arder el alma de los sauces).

Nuestras vidas huyen juntas… cada una en su reloj…
Una instalada en tu cuerpo (la otra en el mío)
A veces son presas del mismo pánico.
Y otras son aves lentas que sueñan
sobre nuestra carne vacía y luminosa.

Conozco los sonidos que te han hecho feliz,
¡Ojalá tú también afirmaras conocer bien los míos!
A veces siento con certeza que existes
a pocos metros de mi. Escucho el dolor de tus ojos.
Imagino tu piel.
Sé que estamos muy cerca.


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1 comment:

Sangre said...

Impresiona la fuerza que imprimes...sólo hay que tener un ápice de la sensibilidad de un poeta para estremecerse con la belleza con que te derramas...

Tu eres Poeta...

Es un verdadero placer leerte querida amiga.

Carlos