Y de pronto ella
se quedaba encerrada
por dentro de su instante,
sola…agua de laguna
que no puede escapar.
Sola en sus ojos,
y en los últimos ríos de sus manos…
mientras la tarde danza
en los abetos.
Y el aire, sigue oliendo a selva,
como todas las tardes.
se quedaba encerrada
por dentro de su instante,
sola…agua de laguna
que no puede escapar.
Sola en sus ojos,
y en los últimos ríos de sus manos…
mientras la tarde danza
en los abetos.
Y el aire, sigue oliendo a selva,
como todas las tardes.



